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Un estómago estable: Prevención de la úlcera gástrica equina

Algunos simples ajustes de manejo pueden ayudar considerablemente a reducir el riesgo de que su caballo desarrolle úlceras.

Las úlceras, particularmente las del tipo gástrico, son uno de los temas más discutidos y debatidos fervientemente entre los propietarios de caballos en la actualidad.

¿Problemas de desempeño? Pueden ser ulceras ¿Aparecen las úlceras por una cuestión de actitud? Probablemente ¿Poco apetito? ¿Ha verificado sin hay úlceras? Lo entenderá ahora.

El síndrome de úlcera gástrica equina (SUGE) es un problema frustrante y potencialmente costoso: la gastroscopia (un examen endoscópico del estómago del caballo) y el tratamiento con omeprazol pueden costar más de $ 1,500. Y lo más increíble de todo es que las úlceras son un problema completamente creado por el hombre. Hemos interrumpido el entorno natural del caballo y su régimen de alimentación y pastoreo por nuestra propia necesidad de rutina y conveniencia. Cada una de las siguientes causas puede llevar al caballo a desarrollar úlceras, algo que todos preferimos evitar:
• Confinamiento en los establos 
• Horarios prescritos para las comidas.
• Dietas con altos niveles de granos
• Mayores demandas de entrenamiento
• Competencias
• Cambios ambientales: incluyendo viajes, desplazamiento a un nuevo establo o un cambio en las dinámicas de la manada.

Tratando lo desconocido
Las úlceras gástricas son sumamente comunes en los caballos de alto rendimiento. Se estima que hasta el 90% de los caballos de carreras y el 70% de los caballos de exhibición las tienen. Sin embargo, este problema no es tan blanco y negro como parece. Si bien algunos podrían pensar que la solución es tan simple como omitir la costosa endoscopia y sumergirse en el tratamiento, solo espere hasta que el costo de las medicinas aparezca: las sondas de omeprazol no son baratas, especialmente cuando se necesitan para 28 días. Como una que ciertamente no ha nacido en cuna de oro, puedo identificarme totalmente con ello. Es posible que haya escuchado que el omeprazol en polvo es mucho más barato o que la ranitidina de venta libre (piense en Zantac®) puede resolver los problemas de su caballo por menos, pero como dice el viejo dicho  “lo barato sale caro”, que especialmente encaja en esta situación.

Pero miremos esto desde otro ángulo: ¿Tomaría medicamentos, algunos realmente costosos, para algo que ni siquiera está seguro de tener realmente? Suena ilógico, ¿verdad? Si cree que su caballo tiene úlceras gástricas, llame a su veterinario para programar una gastroscopia. Es la única manera de hacer un diagnóstico definitivo.

Más vale prevenir que curar
¿Sabía que Benjamín Franklin hablaba sobre seguridad contra incendios cuando dijo: “Una onza de prevención vale tanto que una libra de cura”? Aun hoy, su sabiduría se aplica. Hacer algunos ajustes relativamente simples al estilo de vida y al horario de alimentación de su caballo, puede reducir en gran medida su riesgo de desarrollar úlceras.

  1. Alimente con forraje sabiamente. Los caballos son animales muy grandes, pero sus estómagos solo tienen una capacidad de 8 a 15 litros. Esto puede sonar particularmente pequeño en relación con su tamaño; pero los caballos están hechos para pasar dos tercios de su tiempo pastando, ya que esto les permite digerir una cantidad pequeña pero constante de forraje a lo largo del día. Se producen grandes cantidades de saliva durante el pastoreo y cuando esta saliva se combina con el forraje, puede regular los niveles de ácido en el estómago. Incluso cuando un caballo no está comiendo, su estómago está produciendo ácido; y esta es la razón por la cual un horario de comidas determinado (por ejemplo, alimentar solo dos veces al día) puede ser problemático: cuanto más tiempo pasa un caballo entre el consumo de forraje, más ácido se acumula. Alimentar con heno de libre elección o permitirle una permanencia prolongada en el pasto, mantiene un suministro constante de saliva amortiguadora disponible para neutralizar el ácido gástrico. Ofrecer heno en un comedero lento también puede ayudar a que las comidas duren más. Alternativamente, puede mimetizar el pasto dividiendo las raciones diarias en comidas más pequeñas y frecuentes. La alfalfa a menudo tiene mala reputación, pero en realidad se cree que tiene un mejor efecto amortiguador sobre los ácidos estomacales que el heno de hierba. La alfalfa, incluso, es mucho más rica en nutrientes que el heno de hierba; por lo que deberá introducirse en la dieta gradualmente para reducir el riesgo de malestar gastrointestinal.
  2. Grano limitado. Los caballos producen menos saliva cuando consumen granos, lo que limita el efecto amortiguador que de otro modo se produce cuando consumen forrajes. Los granos y otros concentrados aumentan la glucosa sanguínea, lo que a su vez aumenta los niveles de insulina y la producción de ácidos grasos volátiles que podrían dañar el revestimiento del estómago. Si su caballo necesita más calorías fuera del forraje, busque un alimento que tenga un menor contenido de almidón y azúcar, y que sea más alto en grasa y fibra. A menudo verá estas dietas denominadas como bajas en CNE (carbohidratos no estructurales). Si bien los carbohidratos no estructurales son una fuente importante de energía para los caballos de rendimiento que no tienen problemas metabólicos, deben proporcionarse en un equilibrio adecuado para evitar impactos negativos y apoyar un óptimo desempeño.
  3. Recuerde: Estamos tratando con criaturas con hábitos. Los humanos no son los únicos a quienes les gustan las rutinas. Cualquier cosa fuera de lo común que genere estrés a la vida de su caballo puede contribuir al desarrollo de úlceras. Esto no solo se aplica para los caballos de exhibición; incluso al cambiar a los miembros de un grupo en el campo o alimentarlos una hora más tarde de lo habitual, puede llevar a su caballo a una confusión interna. Haga lo que se pueda para introducir los cambios gradualmente y mantener mayores hábitos familiares como sea posible. Si es inevitable introducir estrés, tome medidas de precaución como alimentar con un producto de soporte gástrico bien investigado y/o administrar estratégicamente omeprazol.
  4. Proporcione más tiempo fuera. Como se mencionó anteriormente, los caballos están hechos para comer y moverse, casi constantemente. Como también se señaló, nuestra interrupción a este hábito ha llevado a los problemas abordados en este artículo. Los caballos se encuentran entre las criaturas más sumamente frágiles del planeta, pero no deje que el miedo a las lesiones en el pasto le impida dejar que su caballo sea un caballo. Proporciónele un amplio tiempo de confluencia en el campo: 24/7 es lo ideal, pero eso podría no ser realista para muchos caballos, así que aspire a tantas horas por día como sea razonablemente posible. También es importante sacar a su caballo dentro de un grupo, si puede. Debemos recordar que los caballos son criaturas muy sociales, que generalmente encuentran consuelo en compañía de otros equinos.
  5. Tenga cuidado con la medicación. Cuando algunos medicamentos se usan por un tiempo prolongado o en grandes cantidades, en particular los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como Bute (fenilbutazona) o Banamina; se puede dañar el revestimiento del estómago y aumentar así el riesgo de úlceras. Siempre consulte a su veterinario si tiene alguna pregunta sobre el uso recomendado y la dosis de este tipo de medicamentos.

    Las úlceras pueden parecer misteriosas y, en muchos sentidos, lo son. Si observamos síntomas de úlcera, debemos confiar en nuestros instintos; ya que no hay manera de saber exactamente cuánto dolor le causan a nuestros caballos. Afortunadamente, como con muchas otras cosas, solo los avances en la medicina y el manejo equino continuarán desarrollando nuestra comprensión tanto de lo que podemos hacer para tratar como prevenir esta enfermedad, común pero angustiante.

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