Skip to main content

Alltech Miko®

GutHealth.png

Para ayudar a las fábricas y a los productores de piensos, Alltech ha desarrollado el programa MIKO (Mycotoxin Hazard Analysis). Basado en los principios APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos), el programa se ha diseñado para identificar los riesgos de las micotoxinas en una explotación o en una fábrica de piensos, y trazar un plan para minimizar los riesgos para los animales y proteger la rentabilidad de las operaciones.

MIKO en acción

En la explotación, la auditoría MIKO comienza por examinar los granos y otros piensos que estén almacenados en la unidad ganadera, buscando indicios de crecimiento de moho y explorando cuestiones tales como el lugar de almacenamiento de los piensos ( p. ej.: si están expuestos a la lluvia y a la humedad) y cuál es su logística de entrega. El personal de Alltech también usa sondas de temperatura y cámaras de imagen térmica para detectar puntos críticos  que indiquen una posible  actividad de hongos.

Fábrica de piensos

En la fábrica de piensos, la auditoría MIKO comienza por recoger muestras del interior de cada una de las piezas del  equipo utilizado en el proceso de elaboración de piensos, desde la unidad de recepción de granos hasta los silos de pienso terminado.  En cada una de estas zonas, las pruebas de detección de contaminación por hongos y levaduras procuran una excelente evaluación exhaustiva de los riesgos en la fábrica, y proporcionan información para ayudar a desarrollar un programa idóneo de mantenimiento de la limpieza y de prácticas generales de trabajo recogidas en un informe meticuloso que mitigará el riesgo.

Fije una evaluación.

La meta del programa MIKO es comprender el nivel del problema ocasionado por las micotoxinas en la cadena de suministro, con el fin de que se puedan emprender las medidas correctas para tratar de disminuir sus efectos negativos sobre el rendimiento animal y la seguridad alimentaria. Esto implica establecer los procedimientos correctos de monitorización, así como identificar los niveles críticos según la especie animal a la que se esté alimentando.  Con esta información, se puede lograr el balance correcto entre una alimentación económica y un rendimiento animal óptimo, en todo lo relacionado con  las micotoxinas.